
Las pautas culturales actuales determinan que delgadez sea sinónimo de éxito social…pero ¿A qué precio? ¿Cuál es el físico ideal?
Todos queremos lucir como los TOP models y tener esos cuerpos esbeltos que nos venden por los medios, pero lo standards de delgadez están algo desvirtuados y eso provoca la búsqueda de una dieta mágica que nos haga ver maravillosamente flacos descuidando la salud.
En esa carrera loca por llegar a la figura ideal nos pasamos haciendo dietas “recomendadas por algún amigo o revista de moda”, (la dieta de la cebolla, la del astronauta, de la banana, del apio y otras tantas)….que solo atentan contra nuestra salud.
Si creemos que estamos excedidos en peso, lo correcto es concurrir a un médico que nos recomiende un nutricionista para que nos haga la dieta que necesitamos en ese momento y nos oriente en cuanto al ejercicio que podemos encarar de acuerdo a nuestro estado de salud.
Debemos buscar una dieta sana que nos brinde una mejor calidad de vida en vez de una que nos de un cuerpo extremadamente delgado….debemos apuntar a estar SANOS….NO FLACOS SINO SANOS….la delgadez adecuada vendrá como consecuencia.
La anorexia y la bulimia llegan siempre de la mano de la dieta y el culto al cuerpo perfecto es el caldo de cultivo donde brotan.
Como padres debemos estar atentos; la anorexia no se trata de un capricho ni de haber fallado en la crianza de nuestros hijos. La detección temprana es la mejor arma que tenemos para preservarles la salud.
Si estamos frente a un hijo-a que presenta cambios en su conducta…si siempre fue un chico-a que hizo lo correcto y ahora se tornó agresivo u hostil, no nos preguntemos que fue lo que hicimos mal o pensemos que va a cambiar su actitud con una charla. Prestemos atención a esos cambios y busquemos ayuda especializada que nos oriente en el camino a seguir.
Creo necesario señalar que quienes padecen de anorexia nerviosa tienen miedo a aumentar de peso, se ven gordos y no reconocen la enfermedad…tres cosas que se potencian entre sí y dan como resultado la obsesión por adelgazar que no tiene límites.
No olvidemos que reconocer la Anorexia nerviosa y el sufrimiento de quienes la padecen es el primer paso para combatirla.
PERFIL DEL PACIENTE CON ANOREXIA
-Miedo intenso a la obesidad
-Rechazo a mantener el peso corporal
-Falta de conciencia de la enfermedad
-Caída del cabello
-Amenorrea, falta de menstruación
-Distorsión del esquema corporal (se ven gordos a pesar de estar con bajo peso)
-Hipotensión
-Comen lentamente
-Mastican largo rato antes de tragar
-Prefieren pequeñas porciones
-Tiran, escupen o esconden la comida
-Aluden no tener hambre o haber comido en otro lugar a la hora de sentarse a la mesa
-Pueden consumir laxantes, anorexígenos, diuréticos
-Cuentan las calorías
-Tienen rituales con la comida
-Son hiperactivos para bajar de peso
-Se aíslan socialmente
-Se vuelven irritables
-Existe depresión en el 40% de los casos
-Tienen conductas obsesivas
-Rechazo a la sexualidad
-Pueden darse atracones
-Usan ropa suelta
Tengamos en cuenta que los enfermos tienen distorsión de su imagen corporal, se ven gordos y cuanto más adelgazan más gordos se ven.
EL temor a engordar está tan presente que niegan toda alternativa terapéutica que lo engorde.
No reconocen estar enfermos por lo tanto no tienen conciencia de la enfermedad y por lo tanto no quieren curarse, no lo consideran necesario.
Si tiene algún familiar con estas características, no espere, busque ayuda.
Podemos encontrar mayor información en
www.lucoba.com.ar
Fuente Revista Nuestra Salud 24